La directora de la Unidad de Retina de Clínica Baviera, la doctora Marta Figueroa, lidera dos ensayos pioneros contra la degeneración macular asociada a la edad (DMAE). Basados en la inyección de una terapia génica bajo la retina, que mejoraría la salud de los pacientes.
El objetivo de esta investigación es frenar la progresión de la enfermedad y evaluar la diferencia con un grupo de pacientes que no recibieron tratamiento.
La degeneración macular asociado a la edad, tal y como ha explicado Figueroa, afecta al 1,5% de la población y suele empezar a debutar a partir de los 50 años. Si bien su mayor pico de prevalencia es en los 70 u 80 años.
«Las fases iniciales de la DMAE no se detectan de forma espontánea porque no suele presentar síntomas, por lo que la única forma de darse cuenta es acudiendo a las revisiones oftalmológicas», ha detallado.
Existen dos tipos de degeneración macular asociada a la edad: la seca, que padece el 85% de los pacientes, y la húmeda, que afecta al 15%. Para la segunda ya existen tratamientos disponibles, si bien para la seca se han ensayado distintos tratamientos y ninguno ha logrado detener la evolución de la enfermedad.
Ante este escenario, se ha impulsado la creación de los ensayos HORIZON y EXPLORE para probar la eficacia de la terapia génica, de la compañía británica Gyroscope Therapeutics Limited.
Clínica Baviera es una de las compañías líderes oftalmológicas que están participando en estos ensayos. Que se encuentran en fase II y que evalúan una terapia génica en investigación, GT005, para el tratamiento de la DMAE atrófica o seca. Una de las formas avanzadas de esta enfermedad en los pacientes.
En HORIZON se están analizando a pacientes que presentan muchas mutaciones. Lo que hace que sea más fácil reclutarlos ya que la mayoría de los afectados las tienen.
Mientras, los pacientes del estudio EXPLORE presentan variantes genéticas raras en su gen del factor I del complemento (CFI), asociadas a niveles bajos de proteína CFI en la sangre; tal y como ha detallado la doctora, sólo se producen en un 3% de los enfermos.
«Muchos de los casos de degeneración macular asociado a la edad tienen un cierto factor genético. Por lo que el objetivo de este tratamiento es cambiar esos genes anormales por genes sanos y, así, lograr detener la progresión de la enfermedad», ha detallado la doctora.
«No ha habido ninguna complicación en ninguno de los procedimientos, por lo que los pacientes están contentos, ilusionados y esperanzados. El objetivo es tratar de detener la evolución de la enfermedad, ya que esta terapia no logra corregirla, si bien esto no se va a ver hasta dentro de unos años», ha zanjado la doctora.
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